El uso de las bolas chinas se está haciendo cada vez más común entre las mujeres, ya que no sólo tienen ventajas como juguetes eróticos, al ayudarte a tener una relación que sea más placentera, tanto para ti como para tu pareja, sino que además destacan sus usos médicos, especialmente evitando la incontinencia urinaria.
Cómo son
Las bolas chinas son básicamente un juguete erótico que está conformado por bolas, casi siempre dos, de aproximadamente 3 cm de diámetro que traen unas bolas más pequeñas en su interior, las cuales al golpearse crean una vibración en las paredes vaginales. Además, vienen unidas por un firme cordón que se utiliza para sacarlas.
Los materiales más utilizados para fabricarlas son metal y plástico, aunque casi siempre están recubiertas con jelly, latex o silicona.
Las más modernas, vienen con un pequeño motor vibrador, que tú puedes controlar mediante un control remoto o mando a distancia. Éstas son muy buenas si sólo quieres sentirlas en ciertos momentos, las puedes llevar todo el día, pero activarlas cuando quieras.
Un poco de historia
Su uso se remonta al antiguo Japón, donde eran llamadas “Ben Wa” y utilizadas por las geishas para darle más placer al hombre, ya que éstos disponían de poco tiempo y era necesario que fueran capaces de eyacular rápidamente, y las geishas lo lograban ya que sus músculos vaginales estaban bien ejercitados con las bolas chinas. También, existe una leyenda que hace referencia a las bolas chinas, ésta cuenta que existió un emperador japonés que tenía un irrefrenable deseo sexual, por lo que sus consejeros diseñaron unas bolas de marfil para que las concubinas las utilizaran y estuvieran siempre listas para complacer sexualmente al emperador.
Modo de uso
Antes de usarlas es necesario lubricarlas muy bien, con lubricante a base de agua o de silicona. Luego sólo debes introducirlas en tu vagina tal como si fuera un tampón. Las primeras veces lo más seguro es que se caigan, esto se debe a la flacidez de la pared pélvica, para evitarlo debes contraer los músculos e intentar retenerlas.
Se recomienda empezar de a poco: con 3 a 4 minutos durante la primera semana, 8 a 10 los próximos 10 días y así ir aumentando hasta que logres un control absoluto, en otras palabras, que no se caigan.
También, se pueden utilizar como estimulación previa a una relación sexual, ya que gracias a su efecto que simula una masturbación tu lubricación será mucho más rápida y abundante.
Beneficios
Los beneficios se pueden separar en terapéuticos y eróticos. Entre los primeros se destacan fortalecer y tonificar el suelo pélvico, por lo mismo son muy recomendadas para mujeres luego de dar a luz y para quienes hayan perdido la tonicidad en este músculo.
Además, sirven para controlar la incontinencia urinaria; para esto puedes utilizar los mismos ejercicios que se usan para contraer los glúteos, pero enfocándote en la parte interior de la pelvis.
Entre los beneficios eróticos o sexuales, encontramos que al lograr un mayor control en los músculos vaginales sentirás más y harás sentir más tu pareja. Además, puedes regular el tipo de penetración que quieres tener.
Por último, son conocidas por su función antiestresante gracias a al efecto que producen, muy parecido a una masturbación.